Cuando el cliente quiere cosas imposibles

Tanto en el mundo del diseño Web, como en tantos otros, ocurre en ocasiones que el cliente se cree más profesional que la persona a la que contrata, y exige ciertos cambios que no tienen ningún sentido, o directamente no se habían contratado.

El proceso que seguimos nosotros cuando nos contratan para realizar un diseño web, es el siguiente:

1. Análisis de cliente. ¿Realmente merece la pena? ¿Necesita una Web? ¿Para qué? ¿Tenía ya algo hecho?

2. Análisis de necesidades. ¿Qué necesita? ¿Cuáles son sus objetivos con esta web? ¿Qué retorno espera tener? Porque si le voy a cobrar 2000 o 3000€, él querrá obtener unas ganancias de al menos el doble de esa cantidad (o mucho más!).

3. ¿Qué herramientas pueden cumplir con esos objetivos? ¿Un blog? ¿Unos foros? ¿Una web estática con animación flash?

Una vez estudiado todo eso, y teniendo en cuenta el presupuesto que tiene el cliente, se establece un plan de acción, con unos hitos, y unas especificaciones de producto muy claras, y firmadas por contrato.

Generalmente entregamos un solo boceto, porque nosotros, somos profesionales en saber lo que necesita, y no nos importa lo que le guste o le deje de gustar.

Entonces… ¿Qué ocurre cuando de repente, en medio de un proyecto, te dice…? Por cierto, es que también quiero eso de que la gente pueda dejar mensajes…. esto… foro! O, es que quiero que hay animación, mucho movimiento, y pueda poner los videos que crea mi sobrino en la empresa.

Evidentemente la respuesta es negativa, y esta puede ser por dos motivos:

a) No lo hago porque NO quiero. Para hacer un producto de calidad, es imposible que ponga esa cutrez. Si quieres que el sistema sea usable, no voy a incorporar esa funcionalidad

b) No me vas a pagar lo que cuesta hacer eso. si eso cuesta 15 horas de mi tiempo, te lo tengo que cobrar, y en el presupuesto actual está estrictamente lo que hemos acordado.

Estas situaciones se dan mucho, demasiado a menudo, y al final, vamos aprendiendo a paliarlas. Algunos consejos:

  1. Establecete siempre como el profesional, el consultor, el que sabe lo que el cliente necesita. No eres un proveedor de herramientas, eres un proveedor de conocimiento, que luego se aplica a un código.
  2. Deja claro al cliente que él no tiene ni idea, y que no le vas a permitir decirle cómo tienes que hacer tu trabajo. Igual que cuando un fontanero va a su casa, no le dice qué tipo de junta usar, tu vas a utilizar las tecnologías que considereres oportunas.
  3. No eres diseñador Web. O al menos, esa solo es una pequeña parte de tu labor. Eres consultor en tecnologías de la información (esta afirmación me ha dado más clientes de los que nunca hubiera imaginado).
  4. Analiza bien todas las necesidades, establece una planificación, y crea una hoja de requisitos y de funcionalidades. Esta hoja debe ser firmada por ambas partes.
  5. Firma siempre un contrato que deje bien atadas todas las posibilidades. ¿Qué pasa cuando alguien se retrasa? ¿Y si el cliente tarda un mes más en pasarte algunos textos o fotografías? Establece que cualquier retraso por parte del cliente elimina parte de tus responsabilidades en fechas. Y por supuesto, deja siempre claras las fechas, o bien en función de jornadas laborables, o en días concretos de entrega de materiales, o finalización de hitos.
  6. No pases por el aro a la primera. Aunque veas claro que tiene razón, no le digas que lo harás a la primera. Di al cliente que tienes que pensar bien todas las implicaciones de esa funcionalidad, y piénsatelo dos veces antes de decirle que si. Si aceptas sin pensarlo un pequeño cambio, mañana te puede venir con algo más grande.
  7. Cobra siempre una parte entre el 30 y el 50% del proyecto antes de mover un dedo. Si no pagan nada, no se sienten con responsabilidad, y puede pasar cualquier cosa. Tener un contrato siempre es una garantía, pero es preferible no entrar en temas judiciales.
  8. Si subcontratas partes del proyecto, o trabajas con gente freelance, cierra muy bien las fechas, y asegúrate que no puedan “saltarte” y conseguir al cliente. Cierra los requisitos y las especificaciones igual de bien que con el cliente. Ten en cuenta que si ellos la pifian, el que da la cara al cliente final eres tu.
  9. Y por último… si es posible, que te subcontraten. Lo mejor que te puede pasar es que no trabajes con cliente final, y que la persona que te da los requisitos sea un profesional. ¡Te quitará más de un dolor de cabeza!

Por supuesto, estas casuísticas se dan solo con PYMEs, ya que cuando hablamos de empresas más grandes, y entramos al nivel de consultorías, la situación es muy distinta.


  1. Alex dijo...

    Buen artículo, creo que esto pasa demasiado a menudo. No pintaría tan bien no obstante la opción de que te subcontraten. También tiene inconvenientes, ya que puede que el profesional que te está pasando la especificación no sea excesivamente buen analista, y puedes encontrarte con la situación de estar ante una mala especificación sin tener contacto directo con el cliente para aclararla.

    Es importante dejar claras las especificaciones cuanto antes, no sólo de en lo que va a consistir el proyecto, sino también de en lo que NO va a consistir. Sirve para matar los “pensabas” y los “creías”.

    Tengo que contarte mi experiencia al respecto :)

  2. Sergio dijo...

    Un punto muy bueno, Alex. El hecho de dejar bien claro que es lo que NO es, además de lo que SI, seguro que nos evita más de un quebradero de cabeza.

    Y respecto a la subcontratación, en el caso de que haya habido un mal analista final cara al cliente, por lo menos tu no te comes el marrón, siempre y cuando hayas hecho bien tu trabajo (aunque alguna vez, les hemos salvado el culo a unos que dijeron que dirían… ;) ).

    Soy todo orejas para esas experiencias!

  3. mcdave.net » links for 2007-07-28 dijo...

    [...] Cuando el cliente quiere cosas imposibles - Sergio Gago (tags: design freelance business tips) [...]

  4. Kaoru dijo...

    Sólo puedo darte la razón. En estos momentos tengo un cliente que ha pedido un desarrollo web y esto se ha convertido en una casa de “mujeres de mala reputación” (cof, cof). Que primero quiero esto, que luego quiero lo de más allá, ahora te doy las fotos, ay, no, que las tiene el que me diseñó el catálogo de productos y tardan un mes…

    Ten por seguro que a partir de ahora intentaré inculcar estos conceptos en mi lugar de trabajo, a ver si se los aplica alguien más aparte de mí.

  5. Los textos de qweos.net» Blog Archive » Busque profesionales Web dijo...

    [...] Actualización del 8 de agosto de 2007: Sergio Gago ofrece algunos consejos para cuando el cliente quiere cosas imposibles. [...]

  6. Cuando el cliente quiere cosas imposibles... // menéame dijo...

    [...] Cuando el cliente quiere cosas imposibles…sergiogh.aresdesarrollo.es/2007/07/27/cuando-el-cliente-quie… por wel hace pocos segundos [...]

  7. Chema dijo...

    Da gusto cuando te sale un cliente al que le gusta tu trabajo y no pone ninguna pega ni al diseño ni a los contenidos… Si encima paga bien, es para morirse de gusto…

    Es deprimente encontrarse con un cliente de esos que “saben más que tú” o de esos que no saben lo que quieren ni lo que no quieren y te marean cambiando diseños durante meses por cuatro perras, para luego volver a la idea original pero con sus “aportaciones”, dando como resultado un truño absoluto…

    …O clientes que quieren un Audi a precio de Vespino, por ejemplo…

    Gracias por los consejos ;)

  8. Chema dijo...

    Un cliente entra en una sastrería y solicita un abrigo de vicuña a medida. El sastre le dice que le va a costar 8000€, a lo que el cliente responde con que sólo dispone de 500€…

    El sastre le comenta que por ese precio sólo puede proporcionarle un chaleco de lana. El cliente acepta y el sastre le confecciona el chaleco…

    A la hora de pagar, el cliente muestra cierto mosqueo y le dice al sastre que el chaleco está bien, pero que le añada mangas, cuello de piel, relleno y que quiere que le llegue hasta los pies, que tiene frío, y todo eso por el precio del chaleco…

    Hay ocasiones en los que merece la pena mandar al cliente a tomar viento…

    Gracias de nuevo ;)

  9. Sergio dijo...

    Chema, gracias por tus comentarios. La metafora del sastre es sencillamente genial!

    (perdon por no poner acentos, teclado americano!)

  10. El día que ni siquiera las elicitaciones de requisitos documentadas sirvieron para algo dijo...

    [...] Hace tiempo también escribí sobre la intensa relación con el cliente a la hora de elicitar para diseño web, y cómo posicionarte en un mercad cada día más complicado. La conclusión es, como bien dice Jorge, hacer una elicitación lo más completa posible, detallando las funcionalidades que va a tener el sitio, los entregables en cada fase y cómo se van a decidir las versiones finales (intercambio de versiones, firma de documentos, etc…). De esta forma, en teoría, nos quitamos problemas. [...]

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