Nadie trabaja para si mismo

Uno de los mayores errores de los primeros emprendedores (yo incluido), es pensar que por fin, trabajará para si mismo y para nadie más. Que será libre, que hará lo que le de la gana. El batacazo suele ser importante.

Algunas frases son: “Voy a montar mi propia empresa, para ser mi propio jefe”. “Estoy hasta las narices de mi curro, me voy a poner por mi cuenta para tener más libertad”, etc, etc.

Directo al grano:

  • Dejas de tener un jefe, para tener muchos, todos y cada uno de tus clientes.
  • Y en cualquier caso tienes uno, más grande y gordo, y que no atiende a razones: El mercado.
  • Si, puede que tengas libertad, pero tendrás que coordinarla con trabajar mucho y muy duro, y sin finiquito si las cosas salen mal.

La única esperanza que se tiene es, que las necesidades de tus nuevos jefes, tus clientes, estén completamente alineadas con las tuyas!

La dura vida del empresario

Pocas veces hablo de política en este blog, y casi nunca me posiciono. Siempre he dicho que soy una especie de híbrido político, que no cree en colores. De juventud roja, pero empresario tirano y traidor a la causa más adelante. Sin embargo, me jode bastante ver las tonterías de algunos.

Empecemos por el principio. Maravillosa la campaña de Juventudes socialistas respecto a la situación laboral: cut-cost solutions.

Hace poco destaparon el viral con esta maravilla:

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=KStW8j-d5-I[/youtube]

Sin embargo, hay algunos, que les pica mucho, y no pueden oir hablar a alguien decir que la culpa de los despidos, es de los empresarios. A la mierda, hoy me voy a desbravar.

Cuando las cosas van bien, los empresarios viven (vivimos) de puta madre. Con buen sueldo, extras por todas partes, y banquetes con canapés de jamón (con tomate, en algunas tierras foráneas). Los trabajadores, al ser época de bonanza, ven como pueden conseguir miserias de trabajos y currar horas extras a cambio de unas… gracias, si llega. Solo unos pocos lucen palmito y demuestran su gran gestión y liderazgo.

Cuando la cosa se pone jodida, muy probablemente por mala gestión del empresario (el que culpe a la crisis, es otro que solo sabe mirar al otro lado), los primeros que se van a la mierda son los trabajadores. Y no digo que el pobre héfe, no tenga dolores de cabeza, y no le duela en el alma despedir a la gente, pero oye… que caiga antes la familia famélica de Paco antes que mi SLK.

Y cuidado, que reconozco a los cientos de autónomos que se han visto sin trabajo, porque hace años aceptaron ser dependientes, o a las pymes familiares o de 3 socios trabajadores, que han dejado de generar ingresos. Una pena, pero señores, la economía es así. Si no habéis sabido ver el tsunami que venía (y que se le veía de lejos), y apartaros a otros sectores, es VUESTRO problema.

En fin, un aplauso para juventudes socialistas, que la verdad, no suelen hacer grandes campañas, pero con esta la han bordado.

El debate queda abierto!

Emprendedores que cambian el mundo

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=T6MhAwQ64c0[/youtube]

Quitemos el americanismo, la publicidad final y alguna chorrada más, y queda un video muy majo que pondría a mucha gente. Trabaja tranquilo pero con determinación para crear tu puesto de trabajo.

Emprender, socios e ideas negras

Hace ya unos meses que leí este libro (gracias a Jorge!). Durante cierto tiempo fui muy reacio a leerlo por una regla fundamental que tengo. No leer cosas negativas, o que transmitan mal rollo.

Y quieras que no, un libro con este título, no transmite mucho optmismo. De hecho, el libro al completo no transmite nada de optimismo, casi hasta te echa para atrás en tu “emprendimiento”. Aunque después de leerlo entero, me retracto y digo que, vaya, tiene razón.

En parte.

El libro te pone en situación de las cosas más negras que puedes tener montando tu propio negocio (vaya, de ahí el título), y el resto te dice que si a pesar de todo, quieres seguir montando un negocio propio, evita a los socios. Tener socios es malo. Fue mi conclusión.

Las razones que da son muy válidas. No te asocies con nadie que de verdad no necesites y no puedas contratar, pero él y yo chocamos en una cosa. La motivación para montar un negocio.

Personalmente, soy emprendedor social. No lo hago por dinero, ni fama, ni por cabras. Lo hago por pura diversión. Hasta ahora no he emprendido ningún negocio solo, porque el éxito o el fracaso, sin compartirlo, no sirven de nada.

El verdadero primer negocio

Un amigo con el que hablo a menudo, tiene una buena historia de emprendedor. Y el otro día entre cervezas y nostalgias, hablaba de su primer negocio. O al menos el primer proyecto que le dió dinero.

Contaba que cuando él tenía más o menos 15 años, se empezó a oir que los recientes CD-ROMs, que empezaban a salpicar por todos lados, se podían grabar, a nivel doméstico, sin grandes planchadoras. Así que mi amigo, sin ser consciente de ello, hizo su primera inversión. Usó todo el dinero acumulado en su primera comunión para comprarse una grabadora de CDs, marca HP, 1x, que estropeaba un 25% de las grabaciones, eso con mucha suerte.

El caso es que mi amigo, siendo adolescente, y sin saberlo, hizo todo un proyecto empresarial sólo a base de intuición, y años después, siendo emprendedores de fracaso y de éxito, comprendíamos que muchas veces tira más esta intuición que las teorías de estirados MBAs (Que no se me enfade ninguno!), basadas en, adivinen ;)

Por ejemplo, tenía muy clara la gestión de proveedores a través de canales vip. Eran tiempos en los que las palabras emule, o kazaa todavía sonaban raro. Ni siquiera napster había despegado aun. ¿Cómo conseguir el último office, un Autocad, o el mítico 3D Studio 4 para DOS? Por no hablar de juegos de playstation 1 o la música del momento. Una buena red de proveedores repartida por toda España, con la que se hacía comunicación a través de IRC permitía el intercambio, siendo correos el software P2P del momento. Un Autocad podía costar 8000 pesetas al proveedor, pero después mi amigo podía vender unas 20 copias a 5000 cada una al menos.

El marketing era una labor importante. Mi amigo tenía montada una buena red de distribución en el instituto y barrio mediante la cual distribuía las novedades. ¡Ey, ha salido la nueva encarta! ¡No empieces el curso sin ella!
Las políticas de precios tambíen entraban aquí, y hasta tenía packs de 10 cds comprados en un mes a precio amigo. Con esto consiguió mucha recurrencia y fidelidad de los clientes.

No pudo haber éxito sin una buena campaña de distribuidores y partners. Por un lado era complicado llegar a todo el mundo, así que escogió selectas personas para que vendieran por él, a cambio de un jugoso margen. Por otro lado, estar al tanto de todas las novedades también resultaba complicado, así que se asoció con otras dos “empresas” que llevaban temas paralelos e hicieron una joint venture. Él se dedicaba a software, y sus partners a música y a playstation.

Con el paso del tiempo, se dió cuenta que la escalabilidad era un factor importante, y que él no la conseguía. Incluso con su recién comprada grabadora de 4x (reinversión e I+D), no conseguía copiar más de 20 o 30 CDs al día. Por otro lado, los precios de los CDs vírgenes caían cada día más, así como subía la competencia (las grabadoras eran más baratas, todo el mundo tenía una), y los precios de las copias bajaban. De más de 1000 pesetas por CD grabado, a escasas 400 o 500. Apenas se amortizaba el aparato. Además, el cable había llegado, y con él la “alta” velocidad de 128 Kbps.
El negocio estaba muriendo.

Así que mi amigo consiguió retirarse a tiempo, vendiéndo todo su stock y modificando su negocio de producción y venta, por un negocio de venta exclusivamente. Tras haber ganado lo que en términos relativos era mucho dinero (El dinero visto por alguien de 15 años sin gastos es muy distinto al de alguien de 30 con hipoteca e hijos).

Las conclusiones que sacamos, mi amigo, en el negocio de los 15 años, sin DAFO, ni plan de negocio ni leches:

  • Si eres el primero en un negocio emergente, tendrás más cartas sobre la mano
  • Cuida a tus clientes, cuídales mucho, y haz que sean tus propios comerciales, distribuidores y evangelizadores. Aunque eso suponga perder dinero en el corto plazo
  • Da valor añadido: Carátulas en los CDs, servicio de reparación de consolas a través de terceros, incluir las guías o trucos del juego, regalar algo de vez en cuando…
  • Vigila la escalabilidad del negocio. Imagina qué pasaría con tu negocio si tuvieras que vender 100 veces más.
  • I+D. Solo se es el primero durante un tiempo, hasta que la tecnología o el mundo cambia. Estando en una posición de privilegio es fácil mantenerte si inviertes
  • Una retirada a tiempo vale por mil (Esto ya lo dijo el tito Tzu). Igual que las minas en Asturias o las corseterías de Madrid. Todos los sectores tienen un inicio y un fin. A veces se transforman y a veces desaparecen.

Empezó como una tontería, se mantuvo como una fuente de ingresos (y en ocasiones de dolores de cabeza) y duró aproximadamente dos años. Pero hasta hace poco, “mi amigo” no se había parado a pensar si esa experiencia tuvo más repercusión en su vida que los propios ingresos.

Parece que si.

Sobre estrategias comerciales

Vaya dilema en el que nos encontramos las empresas en plena crisis. Parece que ni los que nos dedicamos a las TIC nos libramos, y aunque no moleste tanto, la facturación baja.
Durante mucho tiempo me había jactado de tener una empresa sin comerciales, que no necesitaba acción comercial, pero en realidad me estaba engañando a mi mismo.

Y es que, simplificando todo mucho (todo sea dicho), al final solo hay dos tipos de acción comercial (que no de comerciales, de estos hay muchos y llevarán un post dedicado). Está la caza y la agricultura.

La Caza

Aquí el comercial, el socio, el gerente, el tipo de marketing, o simplemente Paco, cogen sus aperos para ir al bosque, perparan su calibre doce con doble cañón, se ponen su chaleco caqui con trescientos bolsillos para meter tarjetas de visita y dosieres infumables, y salen a la aventura. Llegan al bosque y ala, a esperar a la presa. A veces está más escondida y a veces menos, pero al final del día, algo de comer se llevan a la boca.
Otros sin embargo, simplemente esperan a que otro cazador inexperto haya espantado a la presa, para cogerla en retirada, aunque dicen que la carne de ciervo asustado no es tan buena.

La Agricultura

Esto suele ser más de mid-managers, diretores o socios, y solo para un tipo de gente que no le gusta tanto la guerra, las escopetas, y ver la sangre fluir. Es una estrategia de prepararse bien para los años de barbecho, de conocer el clima, y saber qué peligros pueden amenazar tu cultivo, y de conocer tu mercado de semillas! Pero al final, aunque a más largo plazo, el que siembra, recogerá.

Personalmente, en tiempos de crisis, y al contrario que mucha gente, me quedo con la agricultura. Itinerante si hace falta, pero agricultura. Ya se que hay problemas de cashflow, pero es que en el bosque ya solo quedan pistolas de balines, y los ciervos llevan kevlar de tres centimetros.

Manual 2009 para reconocer consultores – actualizado!

Si amigos, los consultores, esas personas que llegan a nuestra empresa y sueltan su sabiduría acumulada a lo largo de los años, y que multiplican por números inconsistentes los beneficios de nuestro negocio. Hay muchos tipos, claro. Los consultores de empresa, de marketing, tecnológicos, los pseudo consultores, los gurús, etc. Pero al final todos se pueden dividir en el mismo grado.

Claro, como estamos hablando de consultores, utilizaremos el archiconocido e infalible método de la matriz 2×2, conviértase en guru en 7 minutos. Click en la imágen para ampliar.

matriz consultores

Procedamos a describir un poco mejor a los actores del sistema, nuestros distintos tipos de consultores:

  • El Pepito grillo: Es la voz de tu conciencia. Te dice lo que deberías hacer pero que él sabe que no puedes. Típico caso: “Deberías comprar esta máquina tan cara y buena, aunque ya se que no tienes presupuesto”.
  • El pirata cojo: En homenaje a la canción de Sabina. Solo sabe hablar de sus otras vidas y de lo mucho que ha hecho y la experiencia que tiene. Ejemplo: “Recuerdo cuando fuí crupier en Las Vegas, que tuve un caso similar al tuyo”.
  • El experto: Solo sabe de una cosa. Sabe mucho, pero de nada más. Caso: “Para mejorar este proceso tienes que cambiar esto de aquí, no se si te cargarás otros procesos críticos de la empresa, pero lo mío, funcionará”. O también… “a alguien le suena SAP?”
  • El Steve Urkel: Cuando algo sale mal, él no la ha cagado. Habrá sido un problema de la implementación, seguro.
  • El bibliotecario: Su know-how se basa en una gran colección de libros que no para de recomendar. Probablemente varias veces. Hará referencia a su amistad personal con los autores y lo mucho que le han ayudado en la vida esos libros.
  • El bricomanía: Cuando te explica algo parece muy fácil, pero una vez ya no está ahí todo es mucho más complicado.
  • El auditor tocacojones: Solo sabe decir lo que tienes mal, pero rara vez aporta una solución práctica. Caso: “Uy uy uy, esto es imposible, no puede ser así, tenéis que cambiarlo”.

Así que ya sabéis amigos. A la hora de gastar el presupuesto de 5 trabajadores en el salario de un consultor que os resuelva la vida, pensáos muy bien si vosotros mismos no podéis hacerlo, y sino, aseguráos de qué tipo lo contratáis.

¿Alguna clasificación más al sistema?

La selección natural del siglo XXI

Darwin se está revolviendo en su tumba. Resulta que las especies ya no sobreviven según su capacidad para sobrevivir tal y como se había pensado, sino según su capacidad para evadir la estupidez. Y es que después de cierto tiempo, uno piensa que las personas nacemos estúpidas, y poco a poco, algunos nos quitamos la lacra que supone llevarlo.

Resulta que nos quejamos de lo mal que funciona la sociedad, la hipocresía de la gente, de sus gobiernos, etc. Por ejemplo, los engañabobos de mandar SMSs para conseguir suculentos premios o hacerse rico, o los concursos donde si llamas a un 905 y respondes al color del caballo blanco de san pedro, conseguirás dinerín fresco y sin esfuerzo.

Ya no me meto en si el dinero fácil te dará o no la felicidad, sino en lo fácil que resulta engañar a alguien hoy en día.

La cuestión es, que al fin y al cabo, estos engañabobos son negocios, y como tales no se harían si no fueran rentables. Un programa de mierda, que ocupa 45 minutos entre las 9 y las 10 de la mañana de un día laborable cuesta dinero e infraestructura de montar. Lógicamente no se haría si no tuviera una rentabilidad bien elevada. Por tanto, como dicen en algunos sitios… si me engañas una vez es culpa tuya, si me engañas 11, bueno… igual sigue siendo culpa tuya.

Dialers, SMSs para suscripciónes, príncipes nigerianos que necesitan sacar el dinero de su país, hazte rico con tu móvil, ganáste un coche, eres el visitante 1 millón, conoce chicas calientes cerca de tu casa… La oferta de esta morralla nunca ha faltado, y aunque la prohiban, surgirán nuevos modos, porque siempre hay primos a los que engañar.

Yo he decidido dejar de quejarme sobre esto y, comprender, que, al final, se trata de selección natural. Ellos existirán siempre que los alimenten. Tenemos lo que nos merecemos. Nuestros políticos, nuestra televisión basura, nuestros cotilleos, nuestros timos, etc. ¿Puedes hacer tú algo para cambiarlo?

La rentabilidad relativa de las empresas

Cualquier MBA te dirá que la rentabilidad se mide en porcentajes, usando complicados valores económicos. midiendo beneficios año tras año, emisión de dividendos, crecimiento, facturación, previsiónes, bla bla bla. ¿Hay algún criterio más?

Pongamos dos ejemplos:

Paco, el frutero: Después de varios años trabajando por cuenta ajena, le echó un par, y dijo: ¡Voy a tener mi propia frutería!
Por supuesto hizo su análisis de mercado. Encontró un local no muy lejos de su casa, en el barrio donde todos le conocían. Comprobó los precios medios y sus costes, necesidades de personal, marketing y comunicación, gestionó con bancos e incluso habló con un asesor fiscal que le recomendó encarecidamente montar una SL unipersonal.

Pepe, el empresario: Después de una satisfactoria carrera de puestos de mando intermedio a mando intermedio, decidió dar el salto. Al darse cuenta de que ni el destino ni el azar le iban a subir de categoría, quiso empezar por su cuenta. Pepe vivía bien. Tenía un gran sueldo, pisito en la ciudad, casa en la playa, un maravilloso A7 que le hacía parar en cada gasolinera que veía y una gran colección de trajes que le hacían sentirse poderoso. Pero quería más. Quería ser tan asquerosamente rico como los que eran más ricos que él.

Paco inicia su negocio de forma muy modesta, mes a mes le da a duras penas para pagarse su sueldo, así que su mujer le echa una mano en la tienda al salir del trabajo. Los dos cierran la tienda y se van a tomar unas cervezas, por un trabajo bien hecho. Las facturas aprientan pero oye, los encanta lo que hacen.

Pepe inicia su emprendimiento con mucha ilusión, y un gran préstamo detrás. Se hace con una plantilla de 10 personas que inmediatamente se queda corta, así que amplía a base de recortar los sueldos. Como él siempre quiso tener dinero, por supuesto, cobra más que nadie. Por suerte no les va mal y tienen clientes que les permiten mantener el garito a flote.

Pasan los años y Paco ha conseguido estabilizar el negocio. Además de fruta vende unos deliciosos bollos para el desayuno, frutos secos y lo mejor: un servicio al cliente excepcional (claro, está contento todo el día). Ya tiene una chica trabajando con él, así que él puede terminar la jornada y hacer las cuentas desde casa, donde cuida a Jaime, su primogénito hasta que llega su señora de su trabajo. No tiene el sueldo más alto del mundo, pero viven bien, y este año se irán de vacaciones a Francia.

Pepe está desesperado. La empresa va bien, facturan mucho y el equipo ya es de 25 personas, pero parece que los inversores quieren más tajada. Él cree que es feliz. Con su sueldo y bonus autoasignados se ha hecho con un velero muy majo que tiene amarrado en su pueblo costero. (Lástima que cada vez vaya menos por trabajo).

Los resultados a cinco años:

Paco se lleva un sueldo decente al mes. No es un gran sueldo pero vive bien y se puede permitir coger un mes de vacaciones al mes, además, ahorra para el futuro y las vacas flacas. Pepe gana unos 150.000€ al año, sus inversores han sacado por los beneficios de la empresa una rentabilidad del 30% a su aportación y ahora ha crecido tanto que Pepe va a tener que dejar su puesto a un nuevo director ejecutivo y, o bien se ligeramente desplazado, o volver a empezar de nuevo. Se da cuenta que en cinco años no ha hecho más que trabajar para otros pero co el disfraz de ser el director de la empresa y coches caros.

Ahora la pregunta es: ¿Cual de las dos empresas ha sido más rentable?

Mola trabajar en Qapacity

qapacity team

Ayer abrimos la beta pública. Ya no hacen falta códigos de invitación ni historias. Aún así queda mucho, mucho trabajo por delante, y muchas historias que contar.

Pero en cualquier caso, mola trabajar aquí. Es una pasada estar con esta gente!

En la foto El que escribe, Julián, Tomy y Lasse.

qapacity


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