Algunas formas de ser más humano

En esta vida tan estresante y rara, a veces se nos olvida ser más humanos. Nos enfrascamos en llevar a cabo nuestro trabajo lo mejor posible, emprender ese negocio ideal, tener buenas relaciones sociales, o en general, en rellenar a la perfección nuestra propia pirámide de Maslow, pero algo falla.

Hace falta algo que nos vuelva más humanos, que a pesar de todo, nos ponga los pies en la tierra y nos haga reflexionar sobre qué somos.

A priori, se me ocurren algunos tips de vida cotidiana:

  • No contrates a una señora de la limpieza. Limpia tú mismo tu casa, aunque no tengas tiempo, aunque te sobre el dinero, aunque no sepas hacerlo. Limpiar la casa es un proceso de regenaración, un restart y es un proceso que te aisla del resto de cosas que tienes en la cabeza.
  • Toca un instrumento musical, y no solo para ti, toca para otros, y a ser posible, canta. No te preocupes, seguro que yo lo hago peor. (Además, ayuda a ligar :p)
  • Desconecta: (Y esto también me lo aplico yo). Sé capaz de estar una semana sin ningún tipo de conexión, ni internet ni móvil. La solución a esto para mi fue ser monitor de campamentos.
  • Si tienes la sensación durante varios días seguidos que no haces más que dormir - comer - trabajar - dormir, cambia. Busca una actividad entre semana que no tenga nada que ver con tu trabajo, practica deporte, haz submarinismo o monta en elefante, puedes, hasta irte de cañas! Pero que no tenga nada que ver con tu trabajo.
  • Tómate tu tiempo para cocinar. Prepara un buen desayuno de fin de semana, o una cena excelente de las de dos platos bien trabajados. Nada de la pasta para salir del paso en 15 minutos. De vez en cuando, dedícale tiempo. Y si no sabes cocinar, en internet hay miles de recetas!
  • Usa el transporte público… y sonríe! No hay sitio más humano y real que el transporte público. Bien sea metro, tren o autobús. Puedes leer, escuchar música, conocer gente, o incluso trabajar con un portatil. Es la mejor forma de permanecer “con los pies en la tierra”.
  • Viaja, pero no a resorts de todo incluido o a viajes organizados donde no puedes moverte de la planificación. Coje una mochila y piérdete por el mundo, conoce gente, aprende de otras personas y ten la mente abierta.