La selección natural del siglo XXI

Darwin se está revolviendo en su tumba. Resulta que las especies ya no sobreviven según su capacidad para sobrevivir tal y como se había pensado, sino según su capacidad para evadir la estupidez. Y es que después de cierto tiempo, uno piensa que las personas nacemos estúpidas, y poco a poco, algunos nos quitamos la lacra que supone llevarlo.

Resulta que nos quejamos de lo mal que funciona la sociedad, la hipocresía de la gente, de sus gobiernos, etc. Por ejemplo, los engañabobos de mandar SMSs para conseguir suculentos premios o hacerse rico, o los concursos donde si llamas a un 905 y respondes al color del caballo blanco de san pedro, conseguirás dinerín fresco y sin esfuerzo.

Ya no me meto en si el dinero fácil te dará o no la felicidad, sino en lo fácil que resulta engañar a alguien hoy en día.

La cuestión es, que al fin y al cabo, estos engañabobos son negocios, y como tales no se harían si no fueran rentables. Un programa de mierda, que ocupa 45 minutos entre las 9 y las 10 de la mañana de un día laborable cuesta dinero e infraestructura de montar. Lógicamente no se haría si no tuviera una rentabilidad bien elevada. Por tanto, como dicen en algunos sitios… si me engañas una vez es culpa tuya, si me engañas 11, bueno… igual sigue siendo culpa tuya.

Dialers, SMSs para suscripciónes, príncipes nigerianos que necesitan sacar el dinero de su país, hazte rico con tu móvil, ganáste un coche, eres el visitante 1 millón, conoce chicas calientes cerca de tu casa… La oferta de esta morralla nunca ha faltado, y aunque la prohiban, surgirán nuevos modos, porque siempre hay primos a los que engañar.

Yo he decidido dejar de quejarme sobre esto y, comprender, que, al final, se trata de selección natural. Ellos existirán siempre que los alimenten. Tenemos lo que nos merecemos. Nuestros políticos, nuestra televisión basura, nuestros cotilleos, nuestros timos, etc. ¿Puedes hacer tú algo para cambiarlo?


V2.0