Esta es la nube de la que todos hablan

El concepto de la nube es un buzzword que lleva en boca de todos unos años ya. Desde que Amazon iniciara sus servicios de AWS, EC2 y similares hace años, y algunas empresas pioneras en España se decidieran a usarlo. Sin embargo en aquella época era únicamente cosa de startups y empresas muy “tiradas para adelante”.

Entonces llegaron las consultoras y algunos servicios de hosting, y empezaron a preparar el modelo para el pueblo llano. Algunos incluso decían que España podría convertirse en un líder en ofrecer servicios “en la nube”. Grandes empresas empezaban a montar impresionantes montajes de “cloud computing” a sus clientes. Aunque lo que los usuarios veían al final era una intranet de toda la puta vida. Les vendían un sistema de gestión del conocimiento, solución 360º para management, ventas y feedback de usuario, y al final les plantaban un google docs con un par de encuestas bien montadas.

Si es que no hay nada mejor que vender cancamusa de la buena.

Todos nos pusimos a vender “la nube”, porque suena bien, y si no lo haces, eres un pringao, eres web 1.0, no molas y pones música en MIDI en tus webs, seguro que hasta diseñas con flash. Asi que ahi le dimos. Ya sea con Amazon o con cualquier otro proveedor, empezamos a montar almaceniamientos distribuidos, sistemas de colas super chulos, máquinas virtuales que se levantaban o tiraban solas… una maravilla de ingeniería. Pero el cliente seguía sin entender qué narices significaba todo eso. Como mucho eran los clientes corporativos mas grandes los que lo veían como la forma de deshacerse de ese armario-que-hace-ruido, y quizá, del administrador que lo manejaba.

No me mal interpreten. Me encanta el concepto de la nube, y cuando les cuento a mis clientes que pueden ahorrar costes ya ganar flexibilidad, me lo creo de verdad. Pero también veo que hay distintas soluciones para distintos problemas, y que no todo es la panacea. Que la nube implica ahorrar costes en unas cosas, pero supone rascarse el bolsillo en otras, y el cambio de mentalidad respecto a como trabajar con nuestros datos cambia

Ahora bien, el caso del cierre de megaupload puede hacer que nuestro punto de vista cambie un poco. Megaupload se usaba mayoritariamente para el intercambio de material con copyright. Ok, pero como ya ha salido en varios medios miles de usuarios contaban con cuentas premium y utilizaban el servicio como proveedor de servicios en la nube. Para compartir sus ficheros o vídeos. Dejando aparte el hecho de que elegir megaupload como proveedor sea mas o menos acertado, el hecho es que el FBI haya cerradounilateralmente un servicio así hace levantar dudas sobre la nube.

Este no es el primer aviso. Hace meses un gran datacenter en Irlanda ya petó por todo lo alto, dejando grandes webs en bragas y haciéndolas perder unos cuantos euros. Cuánto downtime estás dispuesto a pagar o arriesgar?

Pues eso, amigos y amigas, es la famosa nube de la que todos hablan. Una que no nos evita hacer backups, y preocuparnos por el “donde carajo están mis ficheros”. A veces, y dependiendo de las situaciónes es mejor tener una máquina en la alhacena de la oficina, y que el becario le vaya instalando parches de vez en cuando.

Ricardo Galli ha escrito uno de los análsis que más me ha gustado del caso megaupload.

Y por qué no?

Normalmente, al afrontarnos a una decisión, empezamos situando mal el contexto.

Habitualmente buscamos razones partiéndo del ¿Y por qué?

En realidad tenemos que preguntarnos desde el principio… ¿Y por qué no?

Libertad financiera

La crisis es una época maravillosa para plantearse cambios de vida (el mío, fue tomado antes de la misma, que conste). Y siempre que hay cambios de vida, o pensamientos profundos sobre “quién eres”, “para qué carajo estás aquí”, o “que narices quieres conseguir”, aparece la dichosa palabra: LIBERTAD.

Sin embargo, (y no podía ser de otra forma en un mundo capitalista), se está tendiendo a añadir una coletilla a la palabra del millón, haciéndola más interesante si cabe a todos los pobladores de nuestros paises civilizados: “Libertad Financiera”.
Son cientos los libros de autoayuda y autoengaño que nos enseñan a conseguir la libertad financiera. Algunos con nuestro trabajo, otros con el trabajo de los demás, pero al final, todos nos dicen que, hay que conseguir que nuestro pasivo sea superior a nuestros gastos. Vaya, que el dinero que nos entra por rascarnos las pelotas, sea mayor que el que nos gastamos en el piso, las copas y el carnet de conducir de tu hijo.

La ecuación es muy sencilla: Sin hacer absolutamente nada, obtienes unos ingresos. Estos pueden ser, desde intereses de préstamos en el banco, pisos alquilados, inversiones en empresas, o extorsión de pequeños comercios. En el momento en el que esos ingresos, superen tus gastos medios con tu estilo de vida. Habrás alcanzado tu libertad financiera.

La mayor parte del mundo occidental, basado en el capitalismo, lucha por esto. Consciente o inconscientemente. Éticamente o con diabluras. A lo “listo”, a lo “inteligente” o a lo cabrón. No me hace falta poner ejempos de cada uno, seguro que cada uno de vosotros, podéis encajar en cada categoría un montón de conocidos.

Tradicionalmente, y la forma más sencilla, consistía en soñar que se tenía 1 millón de euros en el banco (con los tipos de interés actuales, más bien 3). Ese dinero, inmóvil en un banco, con un tipo de interés normal, podría permitir tener un sueldo, no demasiado elevado, pero para vivir. Sin hacer nada. Si a mayores uno quiere trabajar o tener otros ingresos, pues mejor. Pero de ese pellizco “automático” no te libraba nadie.

Como digo, la idea es buena (lo complicado es llegar a tener ese millón), sin embargo algo fallaba. Resulta que la línea de balance no está quieta, y se va alejando. Me explico: La persona que consigue llegar a tener el millón en el banco, es muy probable que cambie su estilo de vida. Ligeramente, o una barbaridad, pero cambiará. Y pasará de tener unos gastos mensuales de 1000€ a tener 2000€, por lo que ha perdido su libertad financiera. Tiene que ampliar su millón de euros, para no reducirlo día a día, y por tanto, perder su equilibrio.

Supongo que ya véis dónde acaba todo esto. Por supuesto, si alguien ha conseguido ganar ese millón a lo largo de su vida, con el sudor de su frente y un gran trabajo realizado, ha aumentado su nivel de vida considerablemente. Alguien que puede ahorrar 1 millón de euros, no tiene 1000€ de gastos mensuales.

Voy al grano. Parece que mucha gente ha caido en la trampa de luchar por esa libertad financiera, asumiéndo la última palabra como la más importante, cuando en realidad es al revés. La palabra más importante es la primera: “Libertad”. Hacer lo que uno quiere, cuando quiere. ¿Tiene que estar esto relacionado directamente con el dinero? NO.

Entonces,  ¿Cómo conseguir libertad financiera sin autoextorsionarte, trabajar demasiado, o cambiar tu estilo de vida? El modelo no consiste en amasar una cantidad de bienes o dinero para luego vivir de ellos, sino servicios. Consiste básicamente en tener una organización, negocio, empresa, etc, con rendimientos no solo positivos, sino exponenciales. ¡Bingo! diréis. Bueno, esto no lo he inventado yo, sino las organizaciones piramidales, o los propios camellos.

Imaginémonos un camellito de barrio, que se dedica a distribuir hachis entre sus amigos y conocidos. Este camellito sabe que si distribuye su mercancía entre algunos “cómplices”, y a cada cómplice, le otorga una cierta cantidad del margen de beneficio, puede ampliar su negocio. ¿Hasta dónde? Hasta que su coste marginal sea óptimo, sin tener que aumentar el precio de su producto. De esta forma, el camellito de barrio, se convierte en un capo de la droga, que gana dinero sin tener que estar en la calle, tiene televisiones de plasma y mujeres en bikini por toda su casa.

Vale, como alegoría está bien, pero ahora en serio. ¿Qué negocios se pueden montar con este tipo de escalabilidad? En nuestro campo el más evidente es el de montar webs con publicidad. Un programador avispado puede saber cuales son las palabras clave más buscadas en google y rápidamente montar un directorio o una web de servicios. Entonces poner publicidad de google, y vivir sin tener que volver a tocarla por un tiempo. Esto le puede dar unos ingresos pasivos de 100, 1000 o incluso 10.000€ al mes. (Todo depende de lo avispado que sea este programador!). Sin embargo este modelo no es tan fácil. No es fácil hacer crecer tanto el tráfico de una web como para ganar tanto dinero, y no es fácil tampoco mover tantas visitas como para no tener que volver a preocuparse de la web. Por tanto, no es oro todo lo que reluce.

Pero hay negocios ahi fuera que responden a esta tipología. Negocios en los que no es necesario fabricar un clavo para vender un clavo (vender humo que dicen algunos), y que por tanto, los costes marginales siempre tienden a 0. Una pista: Casi todos están en el sector servicios, y tienen que ver con negociaciones por bonus y que tienden a prestación de servicios de forma atómica y ascendente.

Otro ejemplo: Un publicista avispado, detecta una necesidad importante en el mundo de los autonomos a nivel fiscal. Decide contratar a un programador durante un año para desarrollar la aplicación, que le cuesta 40.000€. La aplicación es tremendamente sencilla (estos proyectos tienden a funcionar solo cuando son MUY SENCILLOS), y muy barata también. No está abierta a modificaciones. O te gusta como es, o no la uses. Cobra una cifra entre 10 y 50€ al año a cada autónomo que la usa. El publicista pone su aplicación online y hace algo de promoción. Después monta un sistema de referidos de forma que si un cliente invita a 10 personas, su cuota anual será gratuita, y permite que estos clientes puedan integrar la apicación en sus móviles y en sus webs (dispersión autónoma). Resultado: Con 4000 clientes habrá amortizado el coste de la aplicación, pero con el bajo precio y la dispersión que tiene, el producto estará generando beneficios de forma automática y sin preocupaciones durante unos cuantos años. Es posible que a los 3 años haya que hacer mejoras o cambios, pero para entonces la plataforma estará más que amortizada, y el publicista ya habrá ganado un buen pico por ella.

Todo esto son ejemplos, pero en general, todos llevan algunas cosas en común:
- Productos muy sencillos, que no requieren ni admiten modificaciones o personalizaciones, pero tampoco errores
- Dispersión automática: El propio cliente hará el marketing y captará nuevos clientes. Nosotros no nos tenemos que preocupar ni por el marketing
- Escalable exponencialmente: La curva de crecimiento debe ser siempre exponencial. Si es lineal, no tendrá éxito
- Productos o servicios de alta necesidad: El mercado a atacar debe ser muy grande, para poder tener sin problemas ese crecimiento
- Una plantilla enorme. Cualquier persona puede trabajar para ti, pero esto no implica que tenga una nómina. Sistemas de afiliados, captación de clientes, etc.
- Segmentos estables: Esto no funcionaría si el segmento cambia demasiado, y a los 6 meses tenemos que reducir a la mitad el precio de nuestro servicio.

Y con esto, podréis vivir tranquilos unos años, o quizá iros a dar la vuelta al mundo con los gastos pagados!

Ver más:
- Padre rico, padre pobre
- Economías de red

Un paso atrás para seguir hacia adelante

Hoy me han preguntado: “¿Por qué teniéndo tu empresa en Valladolid, te fuiste a Barcelona a trabajar para otros?”

Buena pregunta, que me lleva al título de este post. Cómo a veces es bueno reconocer pasos hacia atrás, que en definitiva son grandes pasos hacia adelante.

Es cierto que dejé Valladolid, semi abandonando una empresa que, después de cierto tiempo empezaba a funcionar bien, sin embargo la oportunidad que tuve en Grupo Intercom, me permitió acceder a un nivel de negocios y contactos, que difícilmente podría haber conseguido por libre. Una vez estuve bien posicionado, pude relanzar mi empresa (áRes:desarrollo) con mucha más fuerza e impulso. Rodeado de un nuevo contexto y apoyado por gente que ya creía en mi proyecto.

Es por esto que en la vida, en ocasiones, parece que damos pasos hacia atrás, pero tenemos que ser capaces de ver que en realidad, solo hacemos espacio para coger carrerilla un poco más tarde.

Un paso atrás puede ser clave para avanzar con fuerza más tarde.

3 habilidades con las que tener éxito

En realidad, para tener éxito, solo se necesitan 3 habilidades, aunque hay que dominarlas:

  • Capacidad de adaptación
  • Capacidad de aprender rápido de todo lo que veas
  • Capacidad para saber lo que desean las personas

Sobre utillaje y mercadotecnia

Si la única herramienta que posees es un martillo, todos los problemas parecerán clavos.
- Mark Twain

Moraleja: No todos los problemas de las empresas se solucionan con SEO, SEM, Marketing online en general, páginas Web, y exclusivas consultorías de autodenominados gurús.

¿Cuándo llegará el momento en el que dejemos de vender nuestra mierda y pensemos de verdad en las necesidades del cliente? ¿Cuándo dirémos, de forma sincera a un cliente: Esto no es para ti?

Emprendedores que cambian el mundo

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=T6MhAwQ64c0[/youtube]

Quitemos el americanismo, la publicidad final y alguna chorrada más, y queda un video muy majo que pondría a mucha gente. Trabaja tranquilo pero con determinación para crear tu puesto de trabajo.

El verdadero primer negocio

Un amigo con el que hablo a menudo, tiene una buena historia de emprendedor. Y el otro día entre cervezas y nostalgias, hablaba de su primer negocio. O al menos el primer proyecto que le dió dinero.

Contaba que cuando él tenía más o menos 15 años, se empezó a oir que los recientes CD-ROMs, que empezaban a salpicar por todos lados, se podían grabar, a nivel doméstico, sin grandes planchadoras. Así que mi amigo, sin ser consciente de ello, hizo su primera inversión. Usó todo el dinero acumulado en su primera comunión para comprarse una grabadora de CDs, marca HP, 1x, que estropeaba un 25% de las grabaciones, eso con mucha suerte.

El caso es que mi amigo, siendo adolescente, y sin saberlo, hizo todo un proyecto empresarial sólo a base de intuición, y años después, siendo emprendedores de fracaso y de éxito, comprendíamos que muchas veces tira más esta intuición que las teorías de estirados MBAs (Que no se me enfade ninguno!), basadas en, adivinen ;)

Por ejemplo, tenía muy clara la gestión de proveedores a través de canales vip. Eran tiempos en los que las palabras emule, o kazaa todavía sonaban raro. Ni siquiera napster había despegado aun. ¿Cómo conseguir el último office, un Autocad, o el mítico 3D Studio 4 para DOS? Por no hablar de juegos de playstation 1 o la música del momento. Una buena red de proveedores repartida por toda España, con la que se hacía comunicación a través de IRC permitía el intercambio, siendo correos el software P2P del momento. Un Autocad podía costar 8000 pesetas al proveedor, pero después mi amigo podía vender unas 20 copias a 5000 cada una al menos.

El marketing era una labor importante. Mi amigo tenía montada una buena red de distribución en el instituto y barrio mediante la cual distribuía las novedades. ¡Ey, ha salido la nueva encarta! ¡No empieces el curso sin ella!
Las políticas de precios tambíen entraban aquí, y hasta tenía packs de 10 cds comprados en un mes a precio amigo. Con esto consiguió mucha recurrencia y fidelidad de los clientes.

No pudo haber éxito sin una buena campaña de distribuidores y partners. Por un lado era complicado llegar a todo el mundo, así que escogió selectas personas para que vendieran por él, a cambio de un jugoso margen. Por otro lado, estar al tanto de todas las novedades también resultaba complicado, así que se asoció con otras dos “empresas” que llevaban temas paralelos e hicieron una joint venture. Él se dedicaba a software, y sus partners a música y a playstation.

Con el paso del tiempo, se dió cuenta que la escalabilidad era un factor importante, y que él no la conseguía. Incluso con su recién comprada grabadora de 4x (reinversión e I+D), no conseguía copiar más de 20 o 30 CDs al día. Por otro lado, los precios de los CDs vírgenes caían cada día más, así como subía la competencia (las grabadoras eran más baratas, todo el mundo tenía una), y los precios de las copias bajaban. De más de 1000 pesetas por CD grabado, a escasas 400 o 500. Apenas se amortizaba el aparato. Además, el cable había llegado, y con él la “alta” velocidad de 128 Kbps.
El negocio estaba muriendo.

Así que mi amigo consiguió retirarse a tiempo, vendiéndo todo su stock y modificando su negocio de producción y venta, por un negocio de venta exclusivamente. Tras haber ganado lo que en términos relativos era mucho dinero (El dinero visto por alguien de 15 años sin gastos es muy distinto al de alguien de 30 con hipoteca e hijos).

Las conclusiones que sacamos, mi amigo, en el negocio de los 15 años, sin DAFO, ni plan de negocio ni leches:

  • Si eres el primero en un negocio emergente, tendrás más cartas sobre la mano
  • Cuida a tus clientes, cuídales mucho, y haz que sean tus propios comerciales, distribuidores y evangelizadores. Aunque eso suponga perder dinero en el corto plazo
  • Da valor añadido: Carátulas en los CDs, servicio de reparación de consolas a través de terceros, incluir las guías o trucos del juego, regalar algo de vez en cuando…
  • Vigila la escalabilidad del negocio. Imagina qué pasaría con tu negocio si tuvieras que vender 100 veces más.
  • I+D. Solo se es el primero durante un tiempo, hasta que la tecnología o el mundo cambia. Estando en una posición de privilegio es fácil mantenerte si inviertes
  • Una retirada a tiempo vale por mil (Esto ya lo dijo el tito Tzu). Igual que las minas en Asturias o las corseterías de Madrid. Todos los sectores tienen un inicio y un fin. A veces se transforman y a veces desaparecen.

Empezó como una tontería, se mantuvo como una fuente de ingresos (y en ocasiones de dolores de cabeza) y duró aproximadamente dos años. Pero hasta hace poco, “mi amigo” no se había parado a pensar si esa experiencia tuvo más repercusión en su vida que los propios ingresos.

Parece que si.

Sobre estrategias comerciales

Vaya dilema en el que nos encontramos las empresas en plena crisis. Parece que ni los que nos dedicamos a las TIC nos libramos, y aunque no moleste tanto, la facturación baja.
Durante mucho tiempo me había jactado de tener una empresa sin comerciales, que no necesitaba acción comercial, pero en realidad me estaba engañando a mi mismo.

Y es que, simplificando todo mucho (todo sea dicho), al final solo hay dos tipos de acción comercial (que no de comerciales, de estos hay muchos y llevarán un post dedicado). Está la caza y la agricultura.

La Caza

Aquí el comercial, el socio, el gerente, el tipo de marketing, o simplemente Paco, cogen sus aperos para ir al bosque, perparan su calibre doce con doble cañón, se ponen su chaleco caqui con trescientos bolsillos para meter tarjetas de visita y dosieres infumables, y salen a la aventura. Llegan al bosque y ala, a esperar a la presa. A veces está más escondida y a veces menos, pero al final del día, algo de comer se llevan a la boca.
Otros sin embargo, simplemente esperan a que otro cazador inexperto haya espantado a la presa, para cogerla en retirada, aunque dicen que la carne de ciervo asustado no es tan buena.

La Agricultura

Esto suele ser más de mid-managers, diretores o socios, y solo para un tipo de gente que no le gusta tanto la guerra, las escopetas, y ver la sangre fluir. Es una estrategia de prepararse bien para los años de barbecho, de conocer el clima, y saber qué peligros pueden amenazar tu cultivo, y de conocer tu mercado de semillas! Pero al final, aunque a más largo plazo, el que siembra, recogerá.

Personalmente, en tiempos de crisis, y al contrario que mucha gente, me quedo con la agricultura. Itinerante si hace falta, pero agricultura. Ya se que hay problemas de cashflow, pero es que en el bosque ya solo quedan pistolas de balines, y los ciervos llevan kevlar de tres centimetros.

La selección natural del siglo XXI

Darwin se está revolviendo en su tumba. Resulta que las especies ya no sobreviven según su capacidad para sobrevivir tal y como se había pensado, sino según su capacidad para evadir la estupidez. Y es que después de cierto tiempo, uno piensa que las personas nacemos estúpidas, y poco a poco, algunos nos quitamos la lacra que supone llevarlo.

Resulta que nos quejamos de lo mal que funciona la sociedad, la hipocresía de la gente, de sus gobiernos, etc. Por ejemplo, los engañabobos de mandar SMSs para conseguir suculentos premios o hacerse rico, o los concursos donde si llamas a un 905 y respondes al color del caballo blanco de san pedro, conseguirás dinerín fresco y sin esfuerzo.

Ya no me meto en si el dinero fácil te dará o no la felicidad, sino en lo fácil que resulta engañar a alguien hoy en día.

La cuestión es, que al fin y al cabo, estos engañabobos son negocios, y como tales no se harían si no fueran rentables. Un programa de mierda, que ocupa 45 minutos entre las 9 y las 10 de la mañana de un día laborable cuesta dinero e infraestructura de montar. Lógicamente no se haría si no tuviera una rentabilidad bien elevada. Por tanto, como dicen en algunos sitios… si me engañas una vez es culpa tuya, si me engañas 11, bueno… igual sigue siendo culpa tuya.

Dialers, SMSs para suscripciónes, príncipes nigerianos que necesitan sacar el dinero de su país, hazte rico con tu móvil, ganáste un coche, eres el visitante 1 millón, conoce chicas calientes cerca de tu casa… La oferta de esta morralla nunca ha faltado, y aunque la prohiban, surgirán nuevos modos, porque siempre hay primos a los que engañar.

Yo he decidido dejar de quejarme sobre esto y, comprender, que, al final, se trata de selección natural. Ellos existirán siempre que los alimenten. Tenemos lo que nos merecemos. Nuestros políticos, nuestra televisión basura, nuestros cotilleos, nuestros timos, etc. ¿Puedes hacer tú algo para cambiarlo?


V2.0