Soy el puto amo

“Soy el puto amo”.

Conviene decirselo a uno mismo de vez en cuando. Nadie más lo va a hacer.

Un paso atrás para seguir hacia adelante

Hoy me han preguntado: “¿Por qué teniéndo tu empresa en Valladolid, te fuiste a Barcelona a trabajar para otros?”

Buena pregunta, que me lleva al título de este post. Cómo a veces es bueno reconocer pasos hacia atrás, que en definitiva son grandes pasos hacia adelante.

Es cierto que dejé Valladolid, semi abandonando una empresa que, después de cierto tiempo empezaba a funcionar bien, sin embargo la oportunidad que tuve en Grupo Intercom, me permitió acceder a un nivel de negocios y contactos, que difícilmente podría haber conseguido por libre. Una vez estuve bien posicionado, pude relanzar mi empresa (áRes:desarrollo) con mucha más fuerza e impulso. Rodeado de un nuevo contexto y apoyado por gente que ya creía en mi proyecto.

Es por esto que en la vida, en ocasiones, parece que damos pasos hacia atrás, pero tenemos que ser capaces de ver que en realidad, solo hacemos espacio para coger carrerilla un poco más tarde.

Un paso atrás puede ser clave para avanzar con fuerza más tarde.

So long, and thanks for all the fish

mandarin fishHe esperado bastante a escribir esta entrada. Quizá porque es una de las más importantes que he escrito aquí desde que empecé el blog. Y quizá porque tampoco tengo muy claro qué va a pasar con él después de unos meses.

El caso es que, aunque mi círculo más íntimo ya lo sabe, todavía me queda una gran familia por aquí a la que avisar de una noticia que llevo rumiando ya unos cuantos meses.

Como muchos sabéis, tengo una biografía acelerada. He sido (soy) un emprendedor compulsivo, que para tener 24, ya arrastra unas cuantas pifias, y también algunos éxitos. He trabajado mucho, demasiado para conseguir muchas cosas que en su momento quise tener, y he dado la cara en muchas ocasiones, y vestido con ropas que no quería (literal y metafóricamente). Estoy cansado de eso, parece que esa etapa se ha acabado.

Así que me voy. O más bien, nos vamos. Laura y yo, lo dejamos todo.

España, so long, and thanks for all the fish.

A partir de octubre, llenaremos la mochila, y empezaremos a viajar por el mundo durante una larga temporada. Como nos gusta, como backpackers. Parando mucho y descubriendo más. Trabajando para nosotros y por los demás (que no para los demás).
No hay muchos planes. Solo que empezaremos en San Francisco, y unos meses después, estaremos encantados de enseñaros a bucear en una base de buceo en las Perhentian Islands (Malasia). A partir de ahí, todavía quedará mucho, mucho mundo por recorrer.

¿Significa eso que dejo dejo de trabajar? No. ¿Significa que dejo Internet? Tampoco. áRes:desarrollo seguirá viva (más que nunca!) gracias a los cojonudos socios que me han ayudado a aguantar el tipo (Que los clientes que lean esto no se asusten!).

Durante los últimos años he trabajado mucho, y muy duro. Ahora toca vivir. Trabajar sólo en los proyectos que más me motivan (como alguno que comentaré en breve), y con la gente que quiero. No más lucir palmito, no más vender humo ni motos, no más hacer lo que se supone que hay que hacer.

Me llevo una mochila llena de experiencia, de buenos momentos, de grandes amigos, y sobre todo, de un portátil, una cámara de fotos y un ipod. Aunque qué narices… todavía queda mucho hasta octubre! Todos esos meses tenéis para que os invite a una caña!

Lo que aprendí de ser teleco

basura de teleco Aviso: Momento nostálgico.

Uno de los objetivos en este viaje a Valladolid, era desmantelar en la medida de lo posible las cosas que me quedaban en la casa de mi madre. ¿La razón? Los que todavía no la sabéis, la publicaré pronto.

Y efectivamente, una de las tareas fundamentales era hacer limpieza de apuntes y demás elementos universitarios. No he sido nada magnánimo. El salvado lo poco que pueda aprovechar mi hermano pequeño, que empieza estadística (por cierto, carrera cuyo plan de estudios me ha sorprendido gratamente). Y el resto, irá directamente al contenedor azul.

Ha sido una buena pila. Matemáticas I, II, III, …. n; Electrónica I, II, III, …, n, y así hasta contar. Pero no me arrepiento de nada. Puedo decir que fui “universitario”, de las de ir a clase de vez en cuando y vivir en la cafetería, unos 4 años. Y al contario que la mayoría de mis ex-compañeros, puedo decir que estoy muy contento con mi carrera. (Claro que, a diferenicia de ellos, yo no terminé y estudié solo las asignaturas que más me interesaban).

Los que habitúen a leerme sabrán que me jacto de no ser universitario con título, a pesar de haberlo intentado varias veces. Y la verdad es que ahora, mirando atrás, estoy orgulloso de haberlo hecho de esta manera, de forma prácticamente inconsciente.

Ingeniería de telecomunicaciones es una carrera muy bien planteada, pero en general, muy mal llevada a la práctica. Un teleco es un semi-ingeniero (no es un industrial), que tanto le da la electrónica, que las redes, que la informática que el sonido y el video. Se la han clavado tanto y tan fuerte por todos lados, que ya aguanta todo. La pena es que después, al aplicarlo en la empresa, necesite otros tantos años, primero para aprender de la vida, y después para bajarse los humos.

Algunos datos sobre mi vida universitaria:

  • Fui uno de los pocos locos que pasó de la carrera técnica a la superior.
  • Aprendí que la mayoría de los profesionales con el ego engrandecido, lo gestan en la universidad. Y que la competición empieza ahi, entre bravas, exámenes, mus y cafés.
  • Pasé completamente de las asignaturas aburridas que no me reportaban nada. En su lugar me dedicaba a soldar pinzas a placas de circuitos (yo y mi parkinson en las manos). A hacer prácticas con mucho más contenido del pedido si era interesante, y a (oh, sorpresa) intentar aplicar en el mundo real lo poco que nos enseñaban. (Razón por la que no tengo un flamante título)
  • Criticar es malo. Si criticas eres el raro, te mirarán mal, y te putearán todo lo que puedan. Los de un lado y los de otro (esto creo que todavía no lo he aprendido. En su momento, perdí una matrícula por mi exceso de sinceridad).
  • Las maravillosas asignaturas de libre elección. En lugar de ir a cantar a magisterio como muchos compañeros, decidí hacer cosas útiles. Hacer asignaturas de informática, prácticas en empresas, o incluso aprender lengua de signos. Supogo que ahí empezó mi carrera en la accesibilidad web.
  • Aprendí a estar puteado. A recibir por todos los sitios, en el trabajo, en clase y con los compañeros. Y a pesar de todo, tomarme otra copa ;)

En conclusión. Lo tiro porque es una etapa quemada, porque difícilmente volveré ahi y sobre todo, porque ocupa demasiado espacio. ¿Volvería a ser universitario? Sin duda. ¿Terminaría la carrera? Difícilmente.

Algunas formas de ser más humano

En esta vida tan estresante y rara, a veces se nos olvida ser más humanos. Nos enfrascamos en llevar a cabo nuestro trabajo lo mejor posible, emprender ese negocio ideal, tener buenas relaciones sociales, o en general, en rellenar a la perfección nuestra propia pirámide de Maslow, pero algo falla.

Hace falta algo que nos vuelva más humanos, que a pesar de todo, nos ponga los pies en la tierra y nos haga reflexionar sobre qué somos.

A priori, se me ocurren algunos tips de vida cotidiana:

  • No contrates a una señora de la limpieza. Limpia tú mismo tu casa, aunque no tengas tiempo, aunque te sobre el dinero, aunque no sepas hacerlo. Limpiar la casa es un proceso de regenaración, un restart y es un proceso que te aisla del resto de cosas que tienes en la cabeza.
  • Toca un instrumento musical, y no solo para ti, toca para otros, y a ser posible, canta. No te preocupes, seguro que yo lo hago peor. (Además, ayuda a ligar :p)
  • Desconecta: (Y esto también me lo aplico yo). Sé capaz de estar una semana sin ningún tipo de conexión, ni internet ni móvil. La solución a esto para mi fue ser monitor de campamentos.
  • Si tienes la sensación durante varios días seguidos que no haces más que dormir - comer - trabajar - dormir, cambia. Busca una actividad entre semana que no tenga nada que ver con tu trabajo, practica deporte, haz submarinismo o monta en elefante, puedes, hasta irte de cañas! Pero que no tenga nada que ver con tu trabajo.
  • Tómate tu tiempo para cocinar. Prepara un buen desayuno de fin de semana, o una cena excelente de las de dos platos bien trabajados. Nada de la pasta para salir del paso en 15 minutos. De vez en cuando, dedícale tiempo. Y si no sabes cocinar, en internet hay miles de recetas!
  • Usa el transporte público… y sonríe! No hay sitio más humano y real que el transporte público. Bien sea metro, tren o autobús. Puedes leer, escuchar música, conocer gente, o incluso trabajar con un portatil. Es la mejor forma de permanecer “con los pies en la tierra”.
  • Viaja, pero no a resorts de todo incluido o a viajes organizados donde no puedes moverte de la planificación. Coje una mochila y piérdete por el mundo, conoce gente, aprende de otras personas y ten la mente abierta.